Restaurantes de Bilbao

Bilbao y la provincia de Vizcaya constituyen uno de los referentes en el mundo de la cocina. De todos es sabido la enorme aportación que han hecho sus cocineros por combinar la tradición con la denominada cocina de fusión.
A los turistas de a pie lo que más les interesa es que puedan degustar platos exquisitos, y por qué no innovadores, a un precio no demasiado elevado. En Bilbao esto es posible.
Por ejemplo, está el
Restaurante La Pérgola. Pese a que es un restaurante de una cadena hotelera (NH Hoteles), la Guía Gourmetour lo mantiene con altas calificaciones anualmente. ¿Por qué? Según explica la misma guía,
en el restaurante se ofrecen platos elaborados y creativos dentro del recetario tradicional vasco. ¿No es apetecible degustar su lomo de ciervo o las vieras asadas? Y es que la ubicación natural de Bilbao le permite ofrecer lo mejor de la tierra y lo mejor del mar.
Este restaurante está en pleno centro de la ciudad, junto a la Feria de Muestras y al Palacio de Congresos. Entre otros platos deliciosos que se pueden degustar se encuentran el taco de bacalao confitado con ajoarriero de chipirón y sopa cremosa de ajo, o el carré de cordero asado con sus mollejitas estofadas y crema de chalotas. ¿Verdad que es para “chuparse los dedos”?
Después de contemplar tanta belleza y arte en el Museo Guggenheim bien se merece unos buenos manjares el turista exhausto. Qué mejor que visitar
el restaurante denominado Zortziko, donde se combina una decoración elegante con un trato familiar y exquisito.
Está considerado uno de los mejores restaurantes de la ciudad, y puede que a ello contribuya el hecho de que dispone de tres salones decorados con personalidad diferente, eso sí, siempre de forma correcta y agradable.
Para empezar con el Zortziko hay que mencionar su Bodega. Cuenta con más de 600 denominaciones de origen de todas las partes del mundo y de todos los precios, desde los 12 euros hasta los 3000. Y pasando a lo contundente, entre los platos que se ofrecen están: las ostras crocantes sobre migas crujientes a la naranja con puré de patatas especiado y vinagreta en su propia agua (el nombre del plato es un poco largo, pero a la vez resulta de los más descriptible y apetitoso). Otro de los manjares que se dan es el salmonete con hongos y espárragos al horno y jugo de txakoli emulsionado con aceite de hierbas aromáticas… sin palabras. Por no hablar de alguno de sus postres como la Mousse de cuajada y manzana glaseada con infusión de Riesling y miel.
Otro restaurante apreciado por bilbaínos y foráneos es el Goizeko Kabi, o como se le conoce actualmente, el Gure Kide. Está por la misma zona que los anteriores y está considerado como
uno de los establecimientos clásicos en la gastronomía vizcaína. Desde luego, no se puede decir que este magnífico restaurante renuncie a la cocina tradicional, pero también ha hecho una fuerte apuesta por la investigación y la innovación. Entre sus platos más originales y sabrosos se hallan el tartar de atún rojo con vinagreta de mango, ravioli de bacalao con pil pil de carabineros o el foie fresco de pato con salsa de uvas.
La posibilidad de comer bien en Bilbao está al alcance de cualquier turista o visitante que se acerque a alguno de sus extraordinarios restaurantes. La experiencia bien vale la pena.