Monumentos (II)

Para visitar Bilbao el turista debe llevar en su cámara una memoria de gran capacidad o contar con algún sistema para descargar sus fotos frecuentemente. ¿Por qué? Por la enorme cantidad de monumentos y sitios de interés con el que cuentan sus calles.
Un ejemplo de los muchos que hay es la
Fuente del Perro. Se trata una arquería con tres paneles rematados con frontón. Data de principios del siglo XVIII (aunque su origen exacto no es precioso) y pertenece con toda claridad a la tendencia neoclásica. Lo que más llama la atención del monumento es que sus tres gárgolas no son cabezas de perro, pese al nombre de la fuente, sino cabezas de león al estilo egipcio. Anteriormente se utilizaba como abrevadero para los animales del mercado. La vista actual de la fuente evoca claramente al pasado, sensación a la que contribuyen las fachadas y zona de los alrededores.
El Palacio de la Diputación Foral de Bilbao es una de los edificios más impresionantes y hermosos de la ciudad. Este edificio cuenta con más de cien años de historia y utiliza en su decoración diversos estilos históricos, dando una especial relevancia a la ornamentación de la fachada.
La fachada más bonita es la de la calle Gran Vía. Su balconada es muy señorial y las vistas desde el exterior muy bellas. Además, en su interior cuenta con muchísimas obras de arte de incalculable valor. En su Salón del Trono cuenta con dos pinturas murales de José Echenagusia Errazquín denominadas “Juramento de los Fueros” y “Pacificación de oñacinos y gamboinos”. El Palacio también cuenta con bastantes obras de arte, como unos jarrones que regaló Eugenia de Montijo.
Otro gran
monumento imprescindible en Bilbao es la Iglesia de San Antonio Abad. Se trata de un magnífico templo gótico del siglo XV que forma parte del escudo de la ciudad y también del equipo de fútbol. Antes de construir la Iglesia existía una lonja en ese lugar, donde posteriormente Alfonso XI construyó un alcázar y muralla defensiva. Con esos cimientos se levantó la espectacular iglesia que hay en la actualidad.
La enseña bilbaína por excelencia cuenta con tres naves escalonadas con cuatro tramos cada una de ellas y todas cubiertas por una bóveda de crucería. El Retablo Mayor es un conjunto artístico de primer orden que dispone de doce elementos, siete pinturas del artista Iñaki García Ergüín y cinco motivos escultóricos. Las tres capillas de la iglesia también son dignas de admiración. Se denominan la Capilla de Santa Lucía, la Capilla de Nuestra Señora de la Piedad y la Capilla de San Roque. Todas cuentan con obras de arte religiosas de gran valor. La iglesia cuenta con un espectacular órgano Cavaille-Coll de París, fabricado en 1901.
Aunque no es monumento, estrictamente hablando, sí que es uno de los objetos más fotografiados de la ciudad. Se trata de
Puppy. ¿Qué o quién es Puppy?
Puppy es la mascota del Guggenheim, un sorprendente perro de enorme altura recubierto de flores vivas. Se trata de un terrier blanco construido con una estructura de acero recubierta por una enorme variedad de flores y un sistema interno de irrigación que le permite mantenerlas con vida. Desde que fue adquirida en 1997 por la Fundación Solomon Guggenheim se convirtió en un icono del museo y de la ciudad.
Así que cuando uno vaya a Bilbao, no debe olvidarse llevar tarjetas de memoria de gran capacidad para su cámara digital. Y por supuesto, no debe irse de la ciudad sin hacerse una fotografía con Puppy.