Actividades

No todo en Bilbao pasa por degustar sus exquisitos “pintxos” o por beber la famosa sidra o vino blanco. Bilbao y sus alrededores ofrecen múltiples posibilidades para disfrutar de muchas experiencias diferentes, y a veces, insólitas.
¿Qué tal ver Bilbao desde otro punto de vista? ¿Qué tal verlo a vista de pájaro?
El Funicular de Artxanda ofrece esta fantástica posibilidad. Este agradable paseo une la Plaza del Funicular en la calle Castaños con el Monte Artxanda. La vista desde este lugar es fenomenal y se puede observar la ciudad entera y la desembocadura de la Ría. También se ve la costa y los márgenes de la Ría del Nervión. En ese mismo lugar y tras andar unos minutos se puede contemplar el Valle de Txorierri y el aeropuerto de la capital vizcaína. El funicular o tren cremallera data desde principios del siglo XX, aunque las instalaciones actuales fueron reformadas en los años 80.
Una actividad que encantará a los más pequeños, y quizás a los más mayores, es el
Museo Marítimo Ría de Bilbao. ¿Por qué es tan singular este museo? Porque hay seis dioramas en las que
clicks de Playmobil representan entre otras singulares escenas: el naufragio en La Galea y su rescate, un ataque pirata a la Villa de Portugalete, el Arsenal de Zorroza y la botadura de un barco en un astillero moderno. Francamente, cuando uno visualiza estas pequeñas maravillas, dan ganas de ponerse a jugar. Afortunadamente para la exposición esto no es posible, pero más de uno siente una pequeña frustración al no poder hacerlo. Si la visita a este singular museo se produce el domingo, se puede disfrutar de un Aula Didáctica a partir de las 11:30 horas.
Para los más atrevidos existe la posibilidad de
practicar el buceo. Hay varias empresas de turismo activo que imparten cursos. La mayoría de ellos consisten en un “bautismo” en piscina, donde se toma el contacto con las precauciones que se deben tomar en este hermoso deporte. Lo suyo es continuar con la formación y practicarlo en mar abierto, donde realmente se disfruta mucho más.
Los cursos suelen contar con dos jornadas de teoría y después se realizan los ejercicios prácticos. Cuando se toman las debidas medidas de seguridad y se cuenta con el asesoramiento de profesionales expertos, esta actividad carece de riesgos y permite conocer de una forma diferente la magnífica riqueza que ofrece la costa bilbaína.
Algunas de estas empresas también ofrecen asesoramiento sobre el material que más conviene para realizar las inmersiones, incluso si uno decide dar un paso más y practicar la pesca submarina. Lo bueno de estos lugares es que son una especie de club social donde se puede encontrar gente con las mismas aficiones.
Si alguien desea realizar una actividad diferente pero no tiene las condiciones físicas para este deporte, o simplemente le apetece hacer algo más tranquilo, se puede optar por un
paseo en barco. Algunas empresas ofrecen unas vistas muy bonitas de la ciudad de Bilbao desde la Ría del Nervión. Estos paseos en barco suelen contar con explicaciones muy interesantes sobre el pasado, el presente y el futuro de la ciudad, destacando los elementos arquitectónicos y culturales más singulares. ¿Y quién puede resistirse a un tranquilo paseo en barco por Bilbao? Las actividades divertidas están al alcance, solo hace falta decidirse por algunas de ellas y pasarlo bien.